lunes, 8 de diciembre de 2014

Finales y finales.

La lluvia, como afiladas agujas frías, caen sobre mis hombros, congelando mi alma y mojando mi chaqueta. Frente a la carretera un chico solitario miraba perdido como los coches pasaban velozmente, un solo pensamiento se le cruzaba por su mente:

"Ella en la bañera, con una de sus cuchillas en la mano, de fondo, Crawling, las lágrimas caían de sus mejillas como ríos, todo había caído ya. Todo se había acabado".

"Con el mechero en la mano, empapado en gasolina, con los ojos rojos y secos, se disponía a reducir lo poco que quedaban de sus escombros apura ceniza... que pena que no fueran ellos los que ardiesen".

"El sol no brillaba entre los callejones apestados y fríos de la jungla de asfalto. La jeringuilla colgaba de su brazo y como él esperaba, poco a poco el sueño fue tornandose más y más real hasta quitarle el calor, los ardores, el insufrible dolor de sus músculos al crujir, poco a poco iba alcanzando la luz sin moverse del callejón".

Y tras pensar eso empezo a andar entre la fugaz muerte, deseando que una se lo llevase.

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