lunes, 8 de diciembre de 2014

Finales y finales.

La lluvia, como afiladas agujas frías, caen sobre mis hombros, congelando mi alma y mojando mi chaqueta. Frente a la carretera un chico solitario miraba perdido como los coches pasaban velozmente, un solo pensamiento se le cruzaba por su mente:

"Ella en la bañera, con una de sus cuchillas en la mano, de fondo, Crawling, las lágrimas caían de sus mejillas como ríos, todo había caído ya. Todo se había acabado".

"Con el mechero en la mano, empapado en gasolina, con los ojos rojos y secos, se disponía a reducir lo poco que quedaban de sus escombros apura ceniza... que pena que no fueran ellos los que ardiesen".

"El sol no brillaba entre los callejones apestados y fríos de la jungla de asfalto. La jeringuilla colgaba de su brazo y como él esperaba, poco a poco el sueño fue tornandose más y más real hasta quitarle el calor, los ardores, el insufrible dolor de sus músculos al crujir, poco a poco iba alcanzando la luz sin moverse del callejón".

Y tras pensar eso empezo a andar entre la fugaz muerte, deseando que una se lo llevase.

Preludio al cataclismo

Cuando la tierra arda, cuando el cielo se rompa en mil pezados, cuando las huestes del infierno luchen contra las hordas de Dios, cuando entonen el O Fortuna a voz en grito los acongojados humanos, mortales, juiciosos, arcaicos y sobrantes, cuando el mundo colisione y el universo se repliegue, ese día, seré feliz.

Hasta entonces solo guardaré odio, animadversión, asco y unas ganas refrenables de acabar con mis semejantes, inútiles y perdidos, demasiado atrasados en un mundo en constante avance. Puede que seamos la especie más evolucionada, pero somos la menos importante.  Pensad: un mundo sin abejas no duraría, o sin arañas, o sin peces, pero un mundo sin humanos sería idílico, hasta tal punto que sería perfecto. Sin guerras, sin hambre, sin dolor innecesario,  las personas solo servimos para ello, para causar dolor, así que,

¿Qué más da un mundo sin personas? ¿Qué más da si somos innecesarios? ¿Qué más dará si acabaremos muriendo tarde o temprano?

Yo no se de ustedes, ustedes tampoco de mí. Pueden pensar y razonar, a su modo. Porque la vida no es más que subjetividad, para bien o para mal. Y para mí, es un asco.